Gracias al tratamiento oportuno que recibí en el IPC, entendí que el dolor que recientemente me estaba impidiendo hacer mi vida normal se le llama “lumbalgia” y que probablemente se debió a demasiado esfuerzo y mala postura. El Doctor Eloy y los especialistas me ayudaron con fisioterapia y medicinas. ¡Pensé que nunca me recuperaría y ahora estoy retomando el ejercicio físico!